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lla tenía un presentimiento. No hubiera querido dejarle la nota, pero no tenía otra salida. Ahora miraba por la ventana, la oscuridad y la niebla se habían apoderado del jardín. La habitación estaba cálida, debido a la calefacción. En instantes sonaría el teléfono. Tenía los dos boletos de tren en su cartera y su equipaje preparado. Era extraño lo que le estaba pasando. Pensó en aquel encuentro en el bar, en sus ojos que la cautivaron a primera vista, en su semblante sugestivo, después… la salida, el departamento, los besos, el vértigo… Los días pasaron rápidamente y ahora se encontraba a punto de abandonarlo ¿Las razones? Muchas y ninguna. En pocas semanas su vida había cambiado, logró salir de la inercia rutinaria, tenía ganas de vivir nuevamente. ¡El teléfono! ¿Por qué no suena?…
CONTINUARÁ
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2 comentarios
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Hola, Alex, pues me ha gustado tu sitio, creo que me voy a enganchar con tu historia. Siempre me facinaron los temas como el vampirismo y lo gotico. Pasaré por la siguiente entrega. ROXANA
Waw k bueno, veo que ahi otro ser de la noche como yo, este relato me interesa